La migración de un sitio web puede parecer sencilla, pero en realidad no lo es. Un solo paso en falso puede afectar al aspecto, la velocidad de carga o el posicionamiento de tu sitio web en los motores de búsqueda. Por eso, para llevar a cabo una migración, no basta con contar con conocimientos técnicos. De hecho, necesitas un plan claro.
Una lista de comprobación bien estructurada para la migración de un sitio web puede ayudarte a mantener el rumbo de principio a fin. Reduce las conjeturas, evita errores comunes y garantiza que no se pase por alto ningún detalle importante.
Pero, ¿dónde se puede conseguir la lista de verificación adecuada? Vale, saca tu cuaderno o abre la aplicación de notas para anotar la lista completa que vamos a compartir a continuación.
¿Qué es la migración de un sitio web?
La migración de un sitio web consiste en realizar cambios importantes en la configuración de tu sitio, como cambiar el dominio, trasladarlo a un nuevo servidor o rediseñar su estructura. Se trata de un cambio de gran envergadura que implica trasladar el contenido y las páginas.
El proceso consiste en trasladar los archivos, las bases de datos y la configuración del sitio web a un nuevo entorno, garantizando al mismo tiempo que todo funcione correctamente. Una migración sin contratiempos requiere planificación, pruebas y supervisión.
Es posible que necesites migrar tu sitio web al renovar la imagen de marca, cambiar de proveedor de alojamiento, mejorar la velocidad del sitio o pasar de HTTP a HTTPS. Las empresas también migran sus sitios web para actualizar el diseño, potenciar el SEO o mejorar la experiencia del usuario.
Lista de comprobación que hay que seguir antes de la migración
Antes de iniciar la tarea principal de migración, hay algunas tareas esenciales que debes realizar. Se refieren principalmente a medidas de seguridad y forman parte de la planificación.
1. Revisar la estructura actual del sitio web
Antes de empezar, recuerda comprobar cómo está estructurada tu página web actual. Fíjate en los menús, los enlaces internos y las conexiones entre páginas. Esta información te ayudará a entender qué debe mantenerse, qué hay que corregir y qué se puede mejorar durante la migración.
También deberías analizar cómo se mueven los usuarios por tu sitio web. Averigua qué funciona bien y qué genera confusión. Haz una lista de esos datos para planificar una estructura mejor tras la migración.
2. Realizar una copia de seguridad completa del sitio web
Haz siempre una copia de seguridad completa antes de iniciar la migración. Si algo sale mal, la copia de seguridad te permitirá restaurar la versión anterior. No olvides guardar tus archivos, la base de datos, las imágenes y cualquier otro contenido importante en un lugar seguro.
Siempre recomendamos guardar varias copias de seguridad, incluida una fuera de línea. También es importante utilizar herramientas de confianza o pedir ayuda a tu proveedor de alojamiento web. Una copia de seguridad es tu red de seguridad, así que nunca te saltes este paso antes de iniciar la migración.
3. Crear una lista de todas las URL actuales
Elabora una lista completa de todas las URL de tu sitio web. Esta lista debe incluir páginas, entradas, listados de productos e incluso páginas de destino especiales. Esta lista te ayudará a realizar un seguimiento de los cambios y a evitar enlaces rotos tras la migración. Además, te resultará útil a la hora de configurar redireccionamientos.
4. Documentar el rendimiento actual del SEO
Antes de migrar tu sitio web, analiza su rendimiento en los motores de búsqueda. Comprueba las posiciones en los resultados de búsqueda, los enlaces externos y el tráfico orgánico. Esta información te permitirá saber qué páginas tienen un buen rendimiento y cuáles requieren atención más adelante.
También resulta útil para comparar el rendimiento tras la migración. Si tu posicionamiento en buscadores (SEO) empeora, podrás averiguar el motivo más rápidamente. En este caso, puedes utilizar diferentes herramientas, como Google Search Console o cualquiera de las mejores herramientas de SEO gratuitas que prefieras, para recopilar estos datos.
5. Configurar un entorno de prueba
Un entorno de prueba es como una copia de prueba de tu sitio web. En él, puedes probar todo sin afectar al sitio web en producción. Puedes probar diseños, contenidos y funciones para detectar problemas en una fase temprana. El uso de un entorno de prueba reduce el riesgo de que surjan problemas durante la migración.
6. Planificar la estructura de las URL y la estrategia de redireccionamiento
A continuación, debes planificar cómo serán tus nuevas URL. Procura que sean breves, claras y fáciles de entender. En esta fase, decide qué URL antiguas se modificarán y cómo se redirigirán a las nuevas. Además, asignar correctamente las URL antiguas a las nuevas es uno de los aspectos más importantes de la migración.
7. Revisar el inventario actual de contenidos
Recuerda revisar todo el contenido de tu sitio web. No te saltes ni un solo elemento, ya sean entradas de blog, páginas de productos o archivos multimedia. Ahora es el momento de determinar qué sigue siendo útil, qué hay que modificar y qué se puede eliminar.
Cuando limpies tu contenido, la web será más ligera y fácil de gestionar. En esta fase, puedes tomar notas para que tu equipo sepa qué conservar o mejorar durante la migración.
8. Preparar el diseño y la maquetación actualizados
Aprovecha la migración para renovar el diseño de tu sitio web. Elige un diseño sencillo y fácil de usar que funcione bien en todos los dispositivos. Intenta incluir llamadas a la acción más eficaces, secciones que se carguen más rápido y una navegación más intuitiva.
Además, revisa la lista de verificación del diseño del sitio web para asegurarte de que todo esté perfecto.
9. Enumerar todas las herramientas de terceros integradas
Haz una lista de todas las herramientas o servicios externos conectados a tu sitio web. La lista debe incluir herramientas de marketing por correo electrónico, chat en vivo, herramientas de análisis y pasarelas de pago. Tendrás que volver a conectar estas herramientas tras la migración, así que no te olvides de nada importante.
10. Confirmar los requisitos del certificado SSL
La seguridad es muy importante. Por eso, asegúrate de saber cómo funciona tu certificado SSL y si se podrá transferir a la nueva configuración de alojamiento. Si no es así, procura tener uno nuevo listo antes del lanzamiento.
Nunca, bajo ningún concepto, descuides el certificado SSL, ya que protege a tus visitantes y mejora tu posicionamiento en los motores de búsqueda. Además, nunca lances un sitio web sin este certificado. Por último, te recomendamos que planifiques este paso con antelación para que no haya ningún vacío en la protección durante la migración.
11. Asignar tareas de migración a los miembros del equipo
La migración de un sitio web no es una tarea sencilla, y una sola persona no puede llevarla a cabo correctamente; es posible que necesites todo un equipo. Por lo tanto, distribuye el trabajo entre los miembros de tu equipo para evitar confusiones. Asigna funciones claras, como la gestión de copias de seguridad, la transferencia de contenidos, las pruebas y las comprobaciones de SEO. Utiliza una lista de comprobación compartida para hacer un seguimiento del progreso.
Antes de migrar el sitio web, debes prepararlo. Asegúrate de incluir los elementos imprescindibles que caracterizan a un buen sitio web.
Lista de comprobación que se debe seguir durante la migración
Una vez que hayas completado la lista de comprobación anterior y estés totalmente preparado, podrás empezar a migrar el sitio web. Para ello, sigue la siguiente lista de comprobación:
1. Migrar los archivos y las bases de datos del sitio web
En primer lugar, transfiere todos los archivos, los archivos multimedia y las bases de datos del sitio web al nuevo servidor o plataforma. En este caso, utiliza herramientas de confianza para evitar la pérdida de datos. Asegúrate de que todas las carpetas, los complementos y los archivos de contenido se hayan trasladado por completo. Comprueba dos veces que todo se encuentre en la ubicación correcta.
2. Implementar redireccionamientos 301
Configura redireccionamientos 301 para todas las URL modificadas utilizando la lista que has preparado. Este paso protege el posicionamiento SEO y garantiza que los visitantes lleguen a las páginas correctas. Comprueba los redireccionamientos tras aplicarlos para evitar enlaces rotos o pérdidas de tráfico durante y después del cambio.
3. Rediseñar los menús de navegación
A continuación, recrea los menús de navegación principales y del pie de página del sitio web en el nuevo entorno. Asegúrate de que todos los enlaces dirijan a las páginas actualizadas correctas. Además, mantén una estructura fácil de usar y lo más parecida posible a la original si esta funcionaba bien, o mejórala para facilitar la navegación del usuario.
4. Configurar una nueva estructura de enlaces permanentes
Ahora debes configurar la estructura de URL que desees en el nuevo sistema. Si vas a modificar la configuración de los enlaces permanentes, asegúrate de que sean compatibles con el SEO y se ajusten al formato que tienes previsto. Actualiza todos los enlaces internos y menús de navegación que puedan verse afectados por este cambio de estructura.
5. Configurar el seguimiento y el análisis
Vuelve a conectar herramientas como Google Analytics, Google Search Console y cualquier otro servicio de seguimiento. Comprueba que los códigos de seguimiento estén correctamente implementados en todas las páginas. Esta estrategia te permite supervisar el rendimiento y detectar rápidamente cualquier problema de tráfico tras el lanzamiento.
6. Optimizar imágenes y recursos multimedia
No dejes que los archivos multimedia ocupen demasiado espacio en el sitio web. Comprímelos para mejorar la velocidad sin perder calidad. Utiliza los formatos y las convenciones de nomenclatura adecuados antes de volver a subirlos, si es necesario.
7. Comprueba los enlaces internos y los botones
Haz clic en todos los enlaces y botones internos para comprobar que conducen a las páginas correctas. Si encuentras algún enlace roto o obsoleto, corrígelo de inmediato. Asegúrate de que la navegación sea fluida y no presente errores, tanto para los usuarios como para los rastreadores de los motores de búsqueda.
8. Configurar el archivo robots.txt y el mapa del sitio (sitemap.xml)
Ahora, actualiza y sube tu archivo robots.txt para indicar a los motores de búsqueda qué partes del sitio web deben rastrear. Crea un nuevo mapa del sitio en formato XML y envíalo a los motores de búsqueda. Estos archivos facilitan una mejor indexación y ayudan a controlar la visibilidad de tu contenido.
9. Revisar los metadatos y las etiquetas de título
Revisa todas tus páginas y asegúrate de que cada una tenga las etiquetas de título y las metadescripciones correctas. Estos elementos meta suelen desempeñar un papel importante en el posicionamiento en los motores de búsqueda y en la tasa de clics de los usuarios. Es el momento ideal para introducir cualquier mejora antes de que los motores de búsqueda vuelvan a rastrear tu sitio web.
10. Migrar formularios y funciones interactivas
En esta fase, debes transferir todos los formularios de contacto, calculadoras y demás herramientas interactivas. Prueba cada una de ellas para comprobar que funcionan correctamente. Además, verifica que los envíos de los formularios se reciben correctamente y que las notificaciones por correo electrónico o las integraciones siguen funcionando.
11. Integrar herramientas de terceros
Vuelve a conectar todas las herramientas de terceros, como los servicios de correo electrónico, los sistemas de chat y el software de CRM. Prueba cada integración para comprobar que funciona según lo previsto. Si se necesitan nuevos datos de acceso o API, actualízalos de inmediato para evitar cualquier interrupción del servicio.
12. Prueba en varios navegadores y dispositivos
Abre tu sitio web en navegadores populares como Chrome, Safari y Firefox. Prueba también en diferentes tamaños de pantalla, incluyendo ordenadores de sobremesa, tabletas y móviles. Comprueba si hay problemas de maquetación, errores de carga o elementos de diseño que no funcionan correctamente en todas las plataformas.
13. Comprueba que la página se adapta correctamente a los dispositivos móviles
Asegúrate de que tu sitio web se vea y funcione correctamente en dispositivos móviles. Prueba las páginas, los menús y los botones más importantes para asegurarte de que todo sea fácil de manejar con la pantalla táctil y se pueda leer sin problemas. Los usuarios de dispositivos móviles deben disfrutar de una experiencia fluida, sin problemas de zoom ni de desplazamiento.
14. Publicar el nuevo sitio web desde el entorno de pruebas
Ya has completado todas las tareas necesarias y has probado todos los componentes. Ahora puedes trasladar el sitio web del entorno de pruebas al entorno de producción. Asegúrate de realizar una comprobación final inmediatamente después del lanzamiento. Anuncia la migración internamente y empieza a supervisar el rendimiento del sitio web, el tráfico y el comportamiento de los usuarios desde el momento en que esté en línea.
Lista de comprobación a seguir tras la migración
La migración ya está completada, pero eso no significa que puedas relajarte. Tu sitio web sigue expuesto a numerosas amenazas. Asegúrate de seguir la siguiente lista de comprobación tras la migración si no quieres que todo tu esfuerzo se eche a perder.
1. Verificar el sitio en Search Console
Una vez completada la migración, lo primero que debes hacer es añadir y verificar tu nueva página web en Google Search Console y Bing Webmaster Tools. Este paso permite a los motores de búsqueda reconocer tu sitio y supervisar su rendimiento.
Si omites este paso, te perderás datos importantes sobre el rastreo, problemas de rendimiento e informes sobre la visibilidad de las palabras clave.
2. Enviar un nuevo mapa del sitio
A continuación, envía tu mapa del sitio XML actualizado a los motores de búsqueda a través de sus herramientas para webmasters. Esto les indicará qué páginas deben rastrear y ayudará a acelerar la indexación. Asegúrate de que el mapa del sitio incluya únicamente las URL activas y actualizadas, y de que no haya enlaces antiguos o redirigidos.
3. Supervisar la cobertura del índice y las estadísticas de rastreo
Presta atención a las estadísticas de rastreo y a los informes de cobertura del índice en Search Console. Estas métricas muestran cómo los motores de búsqueda acceden a tu sitio web y lo indexan. Busca errores como páginas excluidas, bloqueos de rastreo o velocidades de rastreo lentas que puedan afectar a la visibilidad.
4. Comprobar el funcionamiento de la redirección
Ahora, comprueba que tus redireccionamientos 301 funcionan según lo previsto. Cada URL antigua debería redirigir a la nueva página correcta sin errores. Si algún redireccionamiento falla, corrígelo lo antes posible para no perder visitantes.
5. Realizar un seguimiento del posicionamiento de las palabras clave y del tráfico
Controla diariamente el posicionamiento de tus palabras clave y el tráfico orgánico durante al menos unas semanas. Es totalmente normal que se produzca una ligera caída tras la migración, pero un descenso brusco puede indicar que hay problemas. En ese caso, utiliza herramientas como Google Search Console o plataformas de terceros para hacer un seguimiento de estos cambios.
6. Realizar pruebas de rendimiento y velocidad
Comprueba la velocidad y el rendimiento de tu sitio web con herramientas como PageSpeed Insights o GTmetrix. Presta atención al tiempo de carga, a los «Core Web Vitals» y a la usabilidad general.
7. Detectar enlaces rotos y errores 404
Revisa tu sitio web con regularidad en busca de enlaces rotos y errores 404 utilizando herramientas como Screaming Frog o Ahrefs. Corrígelos lo antes posible. Los enlaces rotos confunden a los usuarios y dan la impresión de que tu sitio web no es fiable y está mal mantenido.
8. Recopilar opiniones de los usuarios
Esto es opcional, pero puedes pedir a los usuarios que te den su opinión sincera sobre la nueva experiencia en el sitio web. Utiliza el correo electrónico, las encuestas o el chat en vivo para recabar información. Esta estrategia te ayuda a detectar problemas que pueden pasar desapercibidos, como diseños confusos, contenido que falta o funciones que no funcionan, desde el punto de vista de un visitante real.
9. Programar una auditoría posterior al lanzamiento
La última tarea consiste en planificar una auditoría completa tras el lanzamiento, aproximadamente una o dos semanas después de la puesta en marcha. Esta auditoría debe incluir comprobaciones de SEO, verificación de contenidos, pruebas de rendimiento y análisis de los comentarios de los usuarios. Es importante asegurarse de que todo funciona correctamente tras el periodo de transición inicial.
Errores en la migración de sitios web
Aunque elabores un plan excelente siguiendo todas las listas de verificación, puedes caer en algunas trampas y echarlo todo por la borda. Los siguientes errores son muy graves, pero muy comunes. No cometas estos errores:
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Migrar durante las horas de mayor tráfico: Trasladar tu sitio web cuando recibe más visitas puede frustrar a los usuarios y provocar una pérdida de ventas o visitas. Por lo tanto, elige siempre un momento en el que haya poco tráfico.
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No prestar atención a la configuración del sistema de correo electrónico: si no compruebas o no actualizas la configuración del correo electrónico de tu empresa, puedes perder mensajes. Asegúrate de comprobar el funcionamiento del correo electrónico antes y después de la migración.
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No informar a las partes interesadas o a los clientes: si tu equipo o tus usuarios no saben lo que está pasando, pueden sentirse desorientados. Un breve mensaje o una actualización pueden evitar malentendidos.
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Cambios en la imagen de marca durante la migración: realizar cambios importantes en el tono o el mensaje de tu marca durante la migración puede generar incoherencias. Es mejor terminar primero la migración y, después, actualizar el contenido.
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No pasar por alto el análisis comparativo de la competencia: una vez que tu nueva página web esté en línea, compárala con las de tus principales competidores. Si te saltas este paso, podrías perder oportunidades de mejora.
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No supervisar el tiempo de actividad: los periodos de inactividad durante la migración pueden pasar desapercibidos si no se dispone de herramientas de seguimiento. Supervisa siempre el tiempo de actividad para detectar y solucionar los problemas rápidamente.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la migración de un dominio web?
La migración del dominio de un sitio web consiste en trasladar tu sitio web de un nombre de dominio a otro, conservando el mismo contenido. Requiere una planificación previa para evitar la pérdida de tráfico y problemas de posicionamiento en buscadores.
¿Qué es la migración del DNS?
La migración del DNS consiste en cambiar la configuración del DNS de tu dominio para que apunte a un nuevo servidor o proveedor de alojamiento. Esto permite que tu sitio web se cargue desde una nueva ubicación sin que los usuarios noten ningún cambio.
¿Puede afectar la migración de un sitio web al posicionamiento en buscadores?
Sí, la migración de un sitio web puede afectar al SEO si no se gestiona adecuadamente. La migración puede provocar caídas en el posicionamiento y una pérdida de tráfico. Unas redirecciones adecuadas, la actualización del mapa del sitio y las comprobaciones de SEO pueden garantizar que mantengas tu posicionamiento.
Nota final
Sin duda, la migración de un sitio web es una tarea de gran envergadura y compleja. Se trata de un proceso minucioso que requiere una planificación, unas pruebas y un seguimiento minuciosos. Saltarse un solo paso puede afectar negativamente al tráfico, al posicionamiento en buscadores o a la experiencia del usuario.
Sin embargo, no tiene nada que ver con la física cuántica, y si se cuenta con un plan adecuado que incluya la lista de comprobación mencionada antes, durante y después de la migración, se pueden evitar errores costosos y garantizar una transición fluida.
Comprueba siempre todo y supervisa de cerca el rendimiento tras el lanzamiento. Esfuérzate al máximo durante la planificación, para que el resto resulte más sencillo.

